martes, 12 de junio de 2012

Te escucho
Te miro de reojo.
Te observo.
Te veo que estás que estás cerca.
Te siento, te siento, casi que te huelo.
Tu sombra se aproxima.
Ahí, ¡Ahí!
Miro hacia el costado
y perfumada de tu olor
no te distingo.
Me hice ángel.
Me voy a soñar contigo otra vez

domingo, 15 de noviembre de 2009

Introducción a ti

Ahora que, todavía me duele y todavía lo siento voy a inspirarme.
Que nada se pierda. Es la parte menos inteligente, pero la más rica y más interesante.
Ahora, que apenas empiezo a reconocer el dolor que sufren mis ojos es el momento indicado para dedicarle algunas líneas.
Pero antes de entrar en la obra de arte que será mi duelo, me caigo desmayada de un esquizofrénico dolor y le entrego respeto. Porque será el único que antes de llegar a mi pésame final, me ensenará a ver la sabiduría de mis errores.
Mi dolor no me matará ni me hará más fuerte, pero sí más sabia.
Así, tranquila me elevaré a él.
Cuando despierte, te volveré a ver. No me olvides, estaré dormida, no muerta. Aún no te vayas, todavía no te he dicho nada...

Escrito por Marina

domingo, 13 de septiembre de 2009

Nuestras manos

Y tus manos me alcanzan, te diría al oído para dejarte felizmente conforme.
El tiempo que he perdido en otras manos ha sido necesario para entender que hoy las tuyas me bastan, mas no, el día que nunca más te tenga, felices serán mis ojos al verte y recordar a tus manos. Será grato mi recuerdo. Felices nuestros cuerpos y nuestras miradas, que sin necesidad de hablarse entenderán a los lejos, lo bien que hemos hecho en no contaminar nuestro amor con cosas de las cuáles nada entienden nuestras manos.
Escrito por Marina...

lunes, 20 de julio de 2009

La verdad del asunto

Voy a salir de la ficción y aclarar algo que me ha colmado la paciencia. No me he comprometido con el blog de manera importante. Y no está en mis intenciones poder hacerlo. Es más, lo he abierto por razones poco convincentes para mi gusto y al publicar algo elijo de forma muy cauta, qué es lo que me parece apto y que no, sea por las razones que fuesen. Sin embargo, me parece adecuado poder manifestar o refutar, como sea, algunas hipótesis que la gente anda por la vida sacando en relación al tema que me voy a dedicar a continuación. Y así al poder reunir varias respuestas, preguntas, teorías, suposiciones y todo lo que se le parezca a estos conceptos, facilitaré mi vida, mostrando en un lugar que cualquiera puede acceder, la verdad del asunto (por lo menos la mía).
De esta forma, tal vez llegue un día en donde ya no me encuentre ni explicando, ni respondiendo e inclusive, ni dando lástima, que en casos aberrantes, lógicamente de gente aberrante, también sucede. En las personas de este último ejemplo, parece que a veces en sus cabezas circulan jugos gástricos o flatulencias, tal vez hasta morfina tenga la mezcla, no lo sé.
Cada uno evidentemente le pone diferentes formas y hasta lo divide en diversas categorías, se podría decir. Algunos lo ven como un mito, otros como algo medio sagrado, también aparece lo extraordinario, lo magnífico, la fe, lo increíble, lo relativo, el asombro y más también. Pero pocos pueden ver el nivel de simpleza que tiene el tema mas sin dudarlo, en su mayoría lo complejizan a niveles inconcebibles.
SI, SOY ADOPTADA...
No me interesan mis verdaderos orígenes, por lo menos, no por ahora. Tal vez si tenga alguna enfermedad terminal los buscaría, aunque hoy, eso lo veo muy poco probable.
Me gustaría poder estar interesada, pero no logro hacerlo, me he esforzado y he leído lo poco que he tenido a mi alcance, papeles de adopción por ejemplo.
He escuchado historias, he preguntado lo suficiente que necesitaba saber para estar tranquila.
Mis viejos siempre me han ofrecido con gusto y perseverancia tener la posibilidad de saber más, pero nunca le he encontrado el para qué. Ojalá algún día puedo encontrarlo. Tal vez para cerrar el círculo, si existe alguno. Creo que las cosas son así y no de otra forma, justamente por algo.
Mi mamá está en mi casa, no me pregunten más por mi supuesta "verdadera madre", no sean ignorantes.
Sé que no me parezco en nada físicamente a mis viejos, pero si vieran todo el resto, casi no hay niveles de diferencia...gestos, respuestas, palabras, actitudes, etc. La conexión entre nosotros es tan fuerte que jamás lo entenderían, esta parte es en vano que lo explique. Pero si no entienden, no inventen, no tiene posibilidad de comprenderlo, no en esta vida por lo menos,es una lástima.
Sí, soy de Santa Fe, más específicamente de Vera, tal vez me vaya a vivir ahí cuando mi vida esté bastante formada y estable, lo cual falta muchísimo.
Me fascina saber que fui tan esperada, buscada y gratamente recibida. Muy pocos han tenido la posibilidad de tener esa satisfacción en la vida. Así también repercute...nada es perfecto por suerte. Así se verá que tal vez soy más caprichosa, malcriada, prepotente y frontal (no de la mejor forma), que cualquier hija de sangre, no me justifico, pero ahora empiezo a entender un poco más algunas partes de mi carácter. Demasiado amor a veces no es bueno, o tal vez demasiado amor mal distribuido y mal organizado. Puede ser que me hayan dado muchas concesiones...igual es un placer, no me extiendo en esta parte, por la dudas que ellos se den cuenta y me corten el hilo.
Mi autoestima no depende de si salí de un vientre u otro, no tengo nada que analizar, para eso están los psiquiatras y psicólogos, que siempre empiezan por el mismo lugar y terminan en cualquier otro.
Me trajeron apenas nací, ni un día más ni un día menos. Los papeles ya estaban hechos antes de que yo salga al vertiginoso mundo. Toda la educación me la dieron mis viejos, no tuve ningún momento con la niña (que eso era, una niña) que me parió, porque su único trabajo fue ese, parirme. Ni siquiera me dio mi primer comida. Y a pesar de que ella es la que me ha dado vida, mis padres son los que se han encargado desde que llegué para que la misma sea armoniosamente completa, en todo sentido, son los que me han dado la posibilidad de vivir... literalmente.
Lo único que me falta de ellos y por lo cual a veces me apeno, es no tener sus ojos claros. El resto está más que bien.
Sí, me interesa tener hijos para ver que alguien se parezca a mí, ya que no conozco a nadie que tenga mis facciones. Eso tal vez, esté en mis planes lejanos, dentro de unos diez años seguramente.
¿Desde cuándo lo sé? Desde siempre, no hubo un momento específico donde apareció la noticia. Siempre fue así, porque siempre fui así: adoptada. Sí, hubo varias explicaciones de chiquita para entender por qué no había salido precisamente del vientre de mi mamá, pero no recuerdo ninguna de forma tan completa con la que me pueda explayar ante ustedes para que se despejen un poco de sus problemas.
Sí, me encanta hacer chistes con este tema, me divierto mucho, pero me he dado cuenta, que los demás no se ríen como yo quisiera, no lo entienden, no ha entrado al imaginario colectivo todavía; y hasta los he hecho sentir mal, es decir que he provocado lo contrario a lo que era mi intención inicial. Obviamente, mis amigos me hacen bromas solos, ya les brota de forma innata, pero no son a los que justamente va dirigido este escrito.
No sé que haría si en algún momento apareciera la señora de Santa Fe, esa pregunta ya me causa mucha gracia, pero sé que siempre aparece en escena. No lo sé, probablemente la observe un rato para ver si me parezco a ella, pero luego...que se yo.
No le tengo bronca, ni rencor, al contrario, le estoy absolutamente agradecida y satisfecha por su decisión o de quien haya sido, no importa.
Sí, cuando me peleaba con mis viejos de chica (hasta los 12 años más o menos, tal vez un poco más), sobretodo con mi papá, me agarraba un bolsito de garfield y me lo llenaba de bombachas y un poco de ropa linda, amenazándolo que me iba a Santa Fe a buscar a mi "papá"...¡jaja!. Cómo me divertía con eso, pero en esos tiempos era un problema, sólo les traía dolores de cabeza. Qué excusas busca el ser humano. Yo en estos casos, se ve claramente, tenía herramientas que la mayoría no tiene. "Tan chiquita y tan manipuladora"...diría mi nona..."traete la pluma también, así te haces una lapicera". Este último comentario aparece porque soy descendiente de toba, por eso lo de india me va perfectamente bien, orgullosa de serlo.
No me molesta que me pregunten sobre el tema, no se equivoquen, lo que me molesta es no entender, por qué hay que preguntar. Tal vez alguien me pueda detallar las razones coherentes para que con mucho esfuerzo, lo logre entender. Si yo no les ando preguntando cómo es ser hijos biológicos, o si les interesaría ser adoptados. Cómo fue aquel milagro que los trajo al mundo.
Vale decir, que hay historias muy interesantes en relación a esto, que nada tiene que ver la parte interesante con los conceptos de adopción, ni biológico.
Tanta miseria en el mundo y las personas se preocupan por cualquier idiotez.
En fin, creo que no hay más que añadir, por eso voy terminando mis aclaraciones básicas. Entiendo que da para un rato más este tema, pero no sé que más puedo agregar.
Yo no debato esto, así es mi situación, nada increíble, créanlo.
Según que próximas preguntas me proponga la gente (parece una encuesta), que siempre agregan algo cada tanto, tal vez revise el escrito y lo complete luego, no lo creo.
Sin más expectativas que no tener que perder tanto tiempo, que se podría utilizar para conocer cosas más interesantes sobre mí, les dejo esta breve y humilde forma de expresión para que se les aclaren dudas e hipótesis divagantes con respecto a este asunto.
Disfrútenlo...
Escrito por Marina

Lo que importa es la intención...

Apaga la luz- le dije, en la oscuridad es mejor. Mi cobardía era absoluta. Él sólo se sonrió y al apagarla fijó la vista en mis ojos, generalmente, no hacía mucho más que eso. De su boca salían frases hechas y lineales, todas iguales y sin sentido. Nombraba lugares y posibilidades que jamás iban a suceder. Yo sólo escuchaba, no tenía fuerzas para contestar a propuestas tan indeseables. Qué necesidad de tanta euforia, esto lo único que había logrado era una situación incómoda, otra más en mi corta vida.
Sin embargo...cuánta imaginación derrochada, qué alivio no tener que seguir escuchando tanto desperdicio. Y en mi más profundo cansancio, de pronto, silencio. Mi mente no captaba sonido alguno, como si mis sentidos se hubiesen colapsado y lo único que me volvía a él eran mis ojos dispersos que trataban con esfuerzo de interpretar la secuencia absurda que rodaba ante mí. Sus labios ahora se movían exaltados y veloces, todo muy raro. De todas formas, no había posibilidad en mí de alguna reacción sincera, no todavía.
Todo oscuro y en silencio, yo libre y en paz, lista para lo mejor; él frenético y en movimiento. Cuerpos desentendidos y distanciados. Miradas confundidas. Cada uno en un sistema diferente.
Mientras trataba de entender lo que estaba sucediendo ante mi rostro pálido, veía sus manos frágiles tocar las mías frías, casi abrazándolas, como si fuesen de su pertenencia. ¿Con qué derecho se atrevía a hacer eso? ¡a tocarme de esa forma! ¿acaso yo le había dado algún tipo de permiso y no me había enterado?. Seguramente que sí, imaginé al instante. Si estamos en esta escena sin género, es muy probable que mis intenciones tan claras y fugaces fueran malinterpretadas y él estaba convirtiendo un simple verano, en poesía.
Resultaba ser, que lo que para mí era una despedida más, para él era un comienzo. Así está bien, no hay nada más que yo pueda añadir a esto. Son cosas que están propensas a pasar.
Cuánto desgaste mental. Cuánto calor insoportable, calor que molestaba en el cuerpo. Ganas de sacarme todo lo puesto (así fue como habíamos llegado hasta ahí). Ganas de huir de soltarlo, de correr y correr lejos. No tener que interpretarlo más.
Se me estaba tornando aburrido y denso, sabía que debía simplificar y agilizar el momento. Mi cabeza inventaba diferentes versiones. Mis gestos ya eran claros y poco sutiles, sin necesidad de agregar palabras se sobrentendía mi condición y mi respuesta ante su insoportable mímica. Sin embargo, él no los comprendía, parecía que mi cara de asombro, de negación y de asco, no alcanzaba.
Entonces, ahí pensé, ¿puede ser que sea yo la que está confundida? ¿será que ya no tengo la capacidad ni de manifestar con mi rostro lo que antes me salía tan felizmente bien? ¿o es probable que él sí me entienda, pero es tan perverso que sigue con su circo ridículo y sólo lo hace para que yo entre en pánico?.
Me aterraba pensar en la posibilidad de que la historia tomase otro rumbo.
Mis cuestionamientos se multiplicaban de forma desprolija y caótica... ¿qué hago acá?, ¿cómo llegué?, ¿cómo me voy?... y en ese momento de desesperación, sus ojos impactados se volvieron hacia los míos agitados, hubo conexión, nos entendimos, mis capacidades seguían intactas, se aclaró todo, ¡soy libre!. Luz, claridad, todo transparente,como antes de este malentendido.
Tranquila, paz nuevamente, fue sólo un momento, ¿qué más podría ser?.
De pronto, sin que nadie las invite,lágrimas, gotas cuajadas y sin filtro caían desmalladas hacia los mismos labios que antes bailaban sin compás y sin ritmo.
Ahí estaban, mostrando siempre lo mismo, un corazón roto, nada de virilidad, delirio, tartamudeo, preguntas, promesas. Todo me era estéril.
¡Qué calidad!. Y todavía yo no había dicho nada. Hasta ahora, había sido un monólogo disparatado.
Era mi turno. Ya le había dejado demasiado tiempo expresándose y ¡mira dónde llegamos!. Tal vez fue el hambre que tenía que no me permitía poner la atención suficiente.
Sí, sí, tendría que haber tomado el control desde el principio, apenas empezó el juego. Me distraí, eso me pasa por ir tan relajada haciendo cumbre.
Bueno, no voy a ser tan nefasta hoy, ¿y ahora?
-"Se correcta, no digas nada de más por las dudas que se siga imaginando cosas delirantes. No lo ilusiones, pero dale consuelo, no mucho. Explícale algo, cualquier cosa, inventa si te sirve, que no se dé cuenta. Muéstrale ejemplos, esos siempre sirven. No seas vulgar. Ponte un poco vulnerable. Sé amable. NO TE RIAS, ni un poquito. Desvíalo en cuanto puedas, eso te sale bien, tranquila. Hazle creer que es lindo (muy lindo mejor), que es bueno, inteligente y que cualquier criatura de este mundo (o galaxia, como desees)estaría más que orgullosa de estar con alguien de esas características. Casi siempre esto alcanza sin importar si es hombre o mujer, anda fijándote, no seas cómoda, tal vez tengas que agregar otras cosas, otras frases. Pero sé concisa y lineal. Así terminamos con esto y te puedes ir a comer tranquila."
¡SSSSSSShhhhhhh!. Mi cabeza y sus consejos. Por suerte, aparece mi conciencia cada tanto.
Sinceramente no quería caer en el mismo pecado de siempre, eso tal vez, me muestre menos embustera.
Sucedía que todo pensamiento que él lograba expresar verbalmente se manifestaba suponiendo una relación más allá de tiempo y espacio.
Había que inducir la historia para otro lado. Un diseño nuevo era imprescindible en este marco, mi imaginación traía mis bocetos anteriores, no tenía fuerzas para innovar tanto.
A mi mente venían frases que tenía que exponer, pero el contexto no ayudaba y el tiempo seguía pasando. Me detuve un poco, la encontré...ahí estaba la palabra que estaba necesitando: TIEMPO.
Qué bien, pensé; era lo que me faltaba en casi todas las oraciones que estaba seleccionando. Encajaba todo perfecto, sin necesidad de más atletismo mental, 6 letras me salvaban de diversos planteos que ya venían al galope.
Miré hacia el costado y empapé sutilmente mis ojos, con esa humedad parecía estar a la par de la situación.
Dame un tiempo-le susurré con los labios tensos-cuando llegue a Buenos Aires te llamo en algún momento libre- le agregué para completar mi misión.
Esperé reacción. Tardó un poco(no era muy veloz), pero llegó. Parecía conforme, sus ojos comenzaban a secarse y su cara se recomponía visiblemente. Me soltó la mano, su optimismo chorreaba por sus facciones.
Te espero-me dijo con una voz temblorosa. Me acerqué y le acaricié los labios para que ese movimiento involuntario, repetitivo y casi continuo disminuyera. No me quería sentir tan culpable. Además ese tartamudeo me parecía patético.
Segura y con prisa me levanté casi de un salto, la felicidad volvía a mi cuerpo lentamente.
Tomé su número de teléfono y lo guardé sonriendo en la billetera. Ahora por fin, la que sonreía era yo.
Me arreglé el pelo y emocionada lo despedí. Un abrazo frágil para concluir alcanzaba.
Así, huí.
Días después, evalué la posibilidad de desarrollar un conjunto de palabras sinceras que puedan interpretar mi decisión y mi nulo deseo de su planteo ya lejano. Y así comunicarme, para declararle mi verdad.
En fin, ha pasado un tiempo y todavía no se me han ocurrido esas líneas que dieran a entender mi posición, pero las estoy buscando, no encuentro la forma de no ser tan cruel. El problema es que tengo tantos casos similares hoy en día, que no termino de resolver ninguno. Se me han ido acumulando sin darme cuenta. Y no tengo mucho tiempo, estoy siempre de un lado para el otro. Pero guardo casi todos los teléfonos de los que me comprometí a llamar, los otros no ¿para qué?.
Piensen lo que quieran. Mis intenciones son buenas. Y aunque todavía no se han completado como debiesen ser la mayoría de mis historias, creo en lo más profundo de mí y por eso estoy muy tranquila... que lo importante es la intención.
Escrito por Marina

miércoles, 15 de julio de 2009

martes, 14 de julio de 2009

Una canción para magdalena

Si, a media noche, por la carretera
que te conté,
detrás de una gasolinera
donde llené,
te hacen un guiño unas bombillas
azules, rojas y amarillas,
pórtate bien
y frena.
Y, si la Magdalena
pide un trago,
tú la invitas a cien
que yo los pago.
Acércate a su puerta y llama
si te mueres de sed,
si ya no juegas a las damas
ni con tu mujer.
Sólo te pido que me escribas,
contándome si sigue viva
la virgen del pecado,
la novia de la flor de la saliva,
el sexo con amor de los casados.
Dueña de un corazón,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella.
Y nunca le cobró
la Magdalena.
Si estás más solo que la luna,
déjate convencer,
brindando a mi salud, con una
que yo me sé.
Y, cuando suban las bebidas,
el doble de lo que te pida
dale por sus favores,
que, en casa de María de Magdala,
las malas compañías son las mejores.
Si llevas grasa en la guantera
y un alma que perder,
aparca, junto a sus caderas
de leche y miel.
Entre dos curvas redentoras
la más prohibida de las frutas
te espera hasta la aurora,
la más señora de todas las putas,
la más puta de todas las señoras.
Con ese corazón,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella,
Y nunca le cobró
la Magdalena.

Título: Una canción para la Magdalena
Año: 1999
Letra: Joaquín Sabina
Música: Pablo Milanés
Disco:
19 Días y 500 Noches (1999)